Stollen de Dresden

Este es un pastel alemán rico en frutas y nueces. Su forma asemeja un gigante pero el simbolismo de éste pastel tiene mucho que ver con la imagen de Jesús encontrado envuelto en la sábana santa. Este pastel es básico para todas las personas que tienen una herencia alemana, que desde hace cientos de años se reúnen alrededor de una chimenea para compartir una rebanada del pastel con la familia y los amigos más cercanos.

Stollen de Dresden

(Rinde para 10 porciones)

Ingredientes

55 gramos de cerezas confitadas picadas
115 gramos de cáscara de naranja confitada y picada en cuadritos
115 gramos de pasas blancas
115 gramos de pasas negras
115 gramos de nueces picadas
8 cucharadas de ron añejo
40 gramos de levadura fresca
180 mililitros de leche tibia
1 cucharadita de sal
1 cucharada de miel de abeja
40 gramos de azúcar granulada
2 huevos
1/4 cucharadita de clavo
1 y 1/2 cucharadita de semilla de cardamomo molida
1 cucharadita de canela en polvo
625 gramos de harina de trigo
285 gramos de mantequilla

Preparación

  1. Primero se dejan macerar todas las frutas y las nueces en el ron añejo con un mínimo de un día y un máximo de 30 días, teniendo la precaución de remover las frutas todos los días y agregando un poco de ron añejo cada vez.
  2. Se disuelve la levadura fresca en la leche tibia.
  3. Se agrega la sal, la miel, el azúcar y las especies.
  4. Se agrega la mitad de la harina, la mantequilla y por último en resto de la harina hasta incorporarse bien.
  5. Se tiene que amasar muy bien hasta conseguir que quede elástica la masa (alrededor de unos 10 minutos)
  6. Una vez obtenida la consistencia deseada, se deja reposar, tapada con un plástico y en un lugar tibio, hasta que doble el volumen.
  7. Una vez doblado su volumen se incorporan las frutas maceradas con las manos y se vuelve a dejar la masa reposar, cubierta con plástico en un lugar tibio hasta que vuelva a doblar su volumen.
  8. En esta etapa, se poncha la masa con la punta de los dedos y se divide en tres partes iguales, se les da la forma redonda como si se tratara de una pizza.
  9. Posteriormente, se doble casi por la mitad, se coloca cada porción en una charola para hornear con papel encerado y se vuelve a dejar reposar hasta que la masa vuelva a crecer casi al doble.
  10. Se hornea por espacio de una hora a 190° C.
  11. En cuanto se sacan del horno se barnizan los panes con mantequilla derretida y una vez fríos, se les espolvorea azúcar glass.

Este pastel es muy pesado, por lo que las rebanadas deberán ser muy delgadas.