Piscis

 

Piscis

El Signo de los Peces

Los individuos de Piscis son amables, muy sensibles a los sentimientos de los demás; bondadosos, pulcros, cuidadosos, y sin embargo a menudo tímidos y faltos de confianza en sí mimos. El medio ambiente ejerce sobre ellos gran influencia; son inquietos, sentimentales, de poderosa imaginación y capaces de un elevado desarrollo intelectual. En sus ideales son utopistas.

Anhelan la fraternidad universal, la más perfecta expresión del amor, y la paz en la tierra para los hombres de buena voluntad. Sensitivos, mediumnísticos, capaces de lucidez psíquica, románticos y amantes del misterio, están propensos a hacerse demasiado negativos y soñadores para practicar sus ideales. Se interesan en las investigaciones psíquicas, desean con vehemencia el ideal en el matrimonio, y cuando este ideal no se realiza se inquietan y se disgustan.

Piscis rige los pies. El pez, debido a su facultad reproductiva, es uno de los antiguos símbolos del sexo, y el agua lo es de las emociones. Para representar el amor y el matrimonio ideales que anhelan los individuos de Piscis, esa unión a que se alude en la biblia como el árbol de la vida, y en cábala como el santo Shekinah o perfecto camino de las nupcias, los sabios de la antigüedad pusieron en el cielo dos peces y los unieron con un lazo de amor. Para escribir con prontitud el signo usaron dos crecientes, simbolizando dos almas, unidas igualmente con una línea.

 

Mitología de Piscis

Algunos dicen que estos peces son Afrodita (Venus) y su hijo Eros (amor), quienes se transformaron en peces para escapar del monstruo Tifón. Pero también hay relación entre Piscis y las Sirenas, genios marinos con rostro de mujer y cola de pez.

Éstas residían en una isla del mediterráneo cerca de Sicilia y atraían con irresistible música a los navegantes para devorarlos. Sin embargo, los argonautas pasaron ilesos porque en su barco iba Orfeo, que con su música tapó la de las Sirenas, salvando así la embarcación. Por otro lado, Ulises hizo tapar los oídos de sus marinos con cera y él se hizo atar a un mástil, siendo así el primer hombre que había oído a las Sirenas y pudo salir ileso. Las Sirenas simbolizan la ilusión, el engaño y el subconsciente.

 

Dignidades y Debilidades

Neptuno es regente de los peces y le asigna, en sentido beneficioso, la esperanza, la fe interna, la inspiración artística y la sublimación espiritual; y, por lo contrario, en sentido obscuro, le transmite la mentira, el embrollo sentimental, el caos mental, la evasión, la imaginación enfermiza y la apatía vital.

Júpiter es corregente de este signo y le proporciona, en su faceta consonante, la compasión, la simpatía y la generosidad mientras que, en su cara disonante, le otorga la exageración, la juerga evasiva y la fachada artificial de la personalidad.

Mercurio se exilia en los peces y le da, en sentido equilibrador, la adaptabilidad y la versatilidad emocional; y, en su faceta disonante, le proporciona el cuchicheo incontrolable y el desequilibrio del pensamiento.

Venus se exalta en esta porción zodiacal y le otorga, en su aspecto armónico, el dulce afecto sentimental, la capacidad de amor al necesitado y el sentimiento estético; pero, en su aspecto disonante, le brinda un sentimentalismo morboso a las desgracias, amor empalagoso por tanto dulce y comodidad que lleva a la apatía de las facultades.

 

Psicología Profunda

De los tres signos de agua parece el más desvalido pues, por ser signo mutable, agota sus energías en la continua búsqueda del equilibrio. El Cangrejo y el Escorpión se auxilian con las personas que le rodean pero, el signo de los peces, ni siquiera puede conquistar tal ayuda.

Los peces es el signo más sujeto a la vida psíquica. Su símbolo indica contradicción, pues son dos peces en sentido contrario uno del otro.

El tipo pisceano no tiene una dirección emocional muy delimitada, pero es tremendamente sensible al ambiente psíquico que le rodea. Puede llegar incluso a vivir una vida psíquica a medias entre lo ajeno y lo propio casi sin saberlo, permaneciendo los límites entre ambos poco claros. El padece lo de la propia vida y lo de la ajena. En los peores casos, es un enfermo mental: loco, hipnotizado, sonámbulo, etc. El se siente prisionero de sus padecimientos.

A veces, se siente inferior frente a los demás aunque no lo confiese y, en su mente, se alberga la idea de un destino con el que hay ante todo que conformarse.

De ahí, la tendencia en el ser de los peces poco desarrollado a pedir consideraciones especiales y a que se le trate como un niño. Pero no es que sea tan indefenso como parece, sino que su táctica de parecer débil es en realidad su fortaleza.

El quiere que no se le tome muy en serio y seguir siendo un poco irresponsable aún en situaciones serias.

El ser pisceano convierte lo ajeno en propio, siendo por ello un actor que puede representar con facilidad varios papeles:

Amor y odio, crueldad y piedad, esperanza y desesperación, maldad y bondad, etc.

Su estereotipo se humilla a una voluntad ajena por debilidad o es humilde con los demás por fortaleza.

Si el canceriano es el romántico y el escorpioniano el mago, el pisceano es el médium, o bien, el inspirado.

El tipo de los peces inferior se consagra a su enfermedad y, el superior, recorre el camino hacia la redención. El primero, en su afán de huir de la realidad, con frecuencia usa drogas alucinógenas o el alcohol mientras que, el segundo, despierta en sí la conciencia de lo divino.

Para este arquetipo en el que resuena tanto la miseria humana, su torbellino psíquico y su superación de las trabas internas luego se manifiestan en piedad hacia los otros, humildad verdadera y alivio del pesar humano.

En el dominio anatómico, el signo de los peces rige los pies, la parte de nuestro cuerpo que está en íntimo contacto con la tierra. El tipo pisceano desarrollado tiene la fuerza suficiente como para limpiar los pies del prójimo, de los enfermos, de los incapacitados, etc.

 

Motivaciones

Las drogas, el alcohol, la sugestión y la hipnosis son los medios inadecuados que el tipo pisceano puede usar para obtener la sensación de sublimación emocional que pretende, llegando a estos extremos la mayor parte de las veces por debilidad y por querer huir de la realidad.

El aire de misterio y de engaño que da el signo cuando está mal concertado pone bajo su influencia a los espías y los traficantes.

Como contraposición, el modelo de los peces superior desarrolla la bondad y la dulzura, así como el perdón y el arrepentimiento.

En el arte, el signo crea el arte religioso, divino y hasta el mitológico, pues su radiación viene inspirada de lo alto. La música y la danza son afines al signo.

El tipo de los peces es inspirado o mentiroso y, cuando es lo segundo, usa la treta, el ardid y el rodeo, a la vez que vive complicadas y tormentosas aventuras amorosas.

El juicio acerca de las cosas o personas y sobre sí mismo se relaciona también con los peces debido a la influencia jupiteriana; ello en dos vertientes, una como cuchicheo y chismorreo y, otra, como bondad y perdón.

 

Conductas Primordiales

Es muchas veces crédulo y demasiado sensible a las opiniones y sentimientos ajenos. Es dual e indeciso, pero muy humilde y con capacidad de sacrificio.

Tiene fe, encanto y simpatía, aunque sus estados de ánimo son muy variables.

Vive en un mundo imaginativo, por lo que las cualidades artísticas, mímicas y plásticas le llevan a crear en la música, el baile, el teatro y el cine.

En ese mundo interno tan complejo de los peces sólo la fe y el sacrificio vencen a la desorientación y el adormilamiento. La simpatía y la dulzura le integran más socialmente y evitan que se sienta marginado o incomprendido.

 

Significado Cíclico en la Naturaleza

La naturaleza aún permanece dormida e inconsciente, todavía bañada por las aguas invernales. Es el período transicional entre el invierno y la primavera.

La fuerza pisceana tiende a lo ilimitado, lo inapresable y lo intangible, formando los bipolos de lo irracional y lo suprarracional, la locura y el genio, la depravación y la sublimación, etc.

Su carácter es de gran plasticidad emocional, receptividad e impresionabilidad. La imaginación es fértil y, a veces, confusa. Este estereotipo se busca a sí mismo o bien trata de evadirse de sí.

En casos excepcionales, la fuerza pisceana lleva a la clarividencia, la mística, la santidad y la alta espiritualidad. La vida del alma es entonces profunda y la persona se deleita con la música que toca en las fibras de su espíritu. Suele haber una tendencia a la evasión o bien al retraimiento del mundo externo. En este segundo caso la persona se desapega de todo y vive como si no tuviera nada propio en este mundo.

Su fin o meta está en el misterio de lo divino, pero este ser tiene la confianza de que, dejándose llevar por las mismas leyes que crean la vida, algún día alcanzará su objetivo. El modelo contrario, el evasivo, es comodón y con tendencia a usar métodos alucinógenos y narcóticos. A veces llega a la locura o la marginación total de la sociedad. Su destino puede entonces ser caótico e inestable: cárcel, hospital, manicomio, exilio, etc. La quimera y la ensoñación pueden llevarle a la impotencia en su vida. Como salida está el olvido de sí mismo, el sacrificio y la entrega, para entonces llegar a ser feliz realmente.

 

Psicología Superficial

En ocasiones es un poco raro. Tiene, en ciertos casos, tendencia a la mediumnidad y al espiritismo, lo cual es realmente dañino. Es flexible pero de poca voluntad, pacífico hasta el extremo de no defenderse y, también, de gran aversión a la actividad y el esfuerzo. Esto quiere decir que es comodón y perezoso, aunque esto no signifique que empujado por alguien no sea muchas veces metódico y eficiente. Entonces hace las cosas con cariño y talento de artista.

Para diferenciar a un ser de los peces desarrollado de otro inferior, hagamos la prueba de contarle un secreto: si lo guarda es una persona de la primera clase pero, si lo difunde a su vez en forma de chismes y cuchicheo, nos encontramos con el tipo inferior.

Le gusta la buena comida y no pocas veces tiende a la demasiada bebida. Si esta tendencia se acentúa, se convierte en verdadero esclavo de la enfermedad.

La imaginación es muy fértil y viva, sólo que debe procurar pisar con los pies en la tierra y luchar contra el desequilibrio mental o emocional pues, su subconsciente, suele aflorar con gran facilidad.

Le falta continuidad como también estabilidad. Puede ahogarse en un vaso de agua pero, en las desgracias, quiere socorrer, consolar y practicar la caridad.

Las tendencias místicas y religiosas pueden ser a veces acentuadas.

A menudo, el signo crea un ser demasiado ingenuo y que es engañado fácilmente por su sentimentalismo. En ocasiones puede dar siempre la razón al último que habla. Tiene gran amor a la tranquilidad, pero poca capacidad de lucha.

La voluntad puede ser inestable y la confianza en sí mismo escasa.

En modo inarmónico, tenemos un modelo flojo, abúlico, perezoso, caprichoso e indeciso.

Es muy sentimental y, a la vez, el signo da tendencia a los amores engañosos y tormentosos. En su aspecto fortalecido crea una relación sencilla, familiar y dulce.

Este signo sitúa al ser en el límite entre dos mundos. Su mundo interno puede ser sacrificado y de riquezas escondidas como, también, de sueños y experiencias psíquicas poco definidas.

Puede haber gusto por la fotografía o la poesía.

Hay onirismo, surrealismo y vagabundeo. Puede llevar a la afinidad por las sectas o por las sociedades ocultas o secretas. Las emociones son refinadas y la conducta un poco caprichosa e incierta, apoyándose más en los presentimientos que en las bases racionales y lógicas. La acción se realiza debido al impulso de una viva emoción y no por realismo.

El signo es y, esto ha de ser especialmente tenido en cuenta, persuasivo pero pasivo, necesitando en demasía la aprobación de los demás para actuar.

Cuando sabe dominar sus debilidades: la pereza, el gusto por estar a la deriva y el abandono, desarrolla dotes remarcables, poseyendo un especial sentido de lo secreto y de lo oculto.

Las profundas e intensas emociones que le embargan le hacen comulgar con las grandes fuentes artísticas. Este signo tiene realmente lo que se llama sentido de la plasticidad y de la inspiración.

Con frecuencia se acomoda tanto a la persona con quien se halla que parece no tener opiniones propias, pero no es raro que eso resulte sólo una apariencia pues, creando lastima en el otro, casi siempre sale ganando.

En algunos casos, aunque no en muchos, se da cuenta del valor del no apegarse a las cosas del mundo y, por el contrario, otras veces puede llegar a una necesidad intensa de huir de todos sus problemas. Si es preciso, en este último extremo se engaña a si mismo y a los demás, si ello le hace la vida más fácil.

Puede tender a idealizar demasiado al ser amado, hasta el punto de no verle en realidad como es hasta que se produce el más o menos fuerte choque con la realidad.

Puede tener un intenso complejo de culpa.

 

Características Mentales

Las facultades mentales son aptas para esclarecer lo que está oscuro y enmarañado, con el peligro de perseguir incansablemente un espejismo.

Hay algo así como un sexto sentido para los asuntos artísticos, místicos y del subconsciente.

Esta energía da gusto por la concentración y, aún, por la evasión mental, bien por la inspiración o ya por el diletantismo. A veces la expresión del pensamiento puede ser rara y desdoblada, pues internamente se nutren ilusiones, temores irracionales e, incluso, supersticiones. Hay el peligro de que la conciencia del yo mengüe y la mente se introduzca en exceso en el mundo de lo irracional.

El signo desea compartir con los demás sus sueños, aspiraciones y el sentimiento mágico de la vida.

 

Características Sentimentales

Hay sin duda carácter enamoradizo y seducción por el sexo opuesto aunque, muchas veces, desconcertante y antojadiza. El ser goza de simpatía pero tiene gusto por las soluciones fáciles y se pierde en sueños sin fin sin concretizarlos. En el amor puede haber tanto sublimación y ternura especial como una enorme facilidad para los enredos, las acciones encubiertas y el fomento de los chismes a su alrededor.

Hay capacidad de perdón ante las decepciones y los desengaños.

A veces, existe un fuerte poder magnético sobre el sexo opuesto y utilizado inconscientemente. En otros casos, esa fuerza se usa conscientemente de forma engañosa para proteger el propio desvalimiento ante la vida. En el caso opuesto, lo principal es aliviar los problemas de la pareja y llegar a una comunión de sentimientos.

El ser puro de los peces necesita la calma y la paz, pues su frecuente ansiedad le hace muy sensible a las condiciones ambientales. El camino a menudo es ir de la ansiedad a la fe.

 

Descripción de su Físico

Poca estatura; formas llenas, carnosas; miembros cortos y, a veces, desproporcionados; cara ancha, grande, carnosa y pálida; ojos grandes y salientes de mirada dormida o soñadora; labios bien formados y llenos; cabellos ondulados y sedosos; marcha inestable y gestos indecisos.

 

Descripción de su Psiquis

Características armónicas: pacífico, hospitalario, simpático, sensible al ambiente, impresionable, afectuoso, sereno, humanitario, sacrificado, renunciador, receptivo, artista, inspirado, imaginativo y caritativo.

Características inarmónicas: perezoso, inestable, poco fidedigno, mediúmnico, apático, absorbente en las afecciones, engañoso sentimentalmente, sensiblero, incomprendido y carente de energía para afrontar el medio ambiente.

 

Descripción de su Mente

Características armónicas: adaptable, místico, elevado, introspectivo, filosófico, profético, clarividente, iluminado, receptivo, soñador, esteta, inspirado, divinizador y religioso.

Características inarmónicas: falto de aspiraciones intelectuales y espirituales debido a su indolencia, ideas difusas, mente caótica, neurótico, supersticioso, fatalista, inconstante, carente de aptitudes para largos esfuerzos, chismoso, práctico, dilatorio, de personalidad anulada, pasivo en extremo, sugestionable, evasivo, falto de capacidad de lucha y melancólico mórbido.

 

Profesiones Afines

Enfermeros, marinos, músicos, poetas, bailarines, pintores, religiosos, místicos, comerciantes de bebidas y tabacos, hoteleros, psiquiatras, camareros, contrabandistas, detectives, traficantes de drogas, farmacéuticos, contrabandistas, profesionales de los hospitales psiquiátricos, etc.

 

Línea de Desarrollo Espiritual

Renuncia, retraimiento, imaginación, arte, estética, comprensión de lo supremo, inconsciente individual y colectivo, desintegración de la personalidad, etc.

 

Explicación Esotérica Complementaria

En el signo de los peces podemos encontrar la dualidad marcada en el plano sentimental o una adaptabilidad receptiva en dicha esfera.

Las parejas de cualidades definitorias del signo son: sensibilidad o sentimentalismo apático, mística equilibrada o santurronería traicionera, concepción de lo divino o superchería fantasiosa, dulzura sentimental o caricias empalagosas, fidelidad a la pareja o humillación ante el ser querido, magnetismo emocional o apego excesivo, psiquismo rico o imaginación florida y recargada, fe y esperanza o desesperación por flojera, espíritu de sacrificio o dejadez total, abnegación o abulia, inspiración artística o arte desequilibrado, elevación espiritual o enajenación psíquica, sublimación interna o evasión mediante narcóticos, ocio en equilibrio con los deberes o abandono de estos por el ocio, discreción o cuchicheo continuo, amores tiernos o líos tormentosos, mente receptiva o disociación entre el yo y la realidad, sensibilidad al ambiente o recepción involuntaria de influencias extrañas, cuidado de la salud o naturaleza enfermiza, simpatía sincera o envidia chismosa, plasticidad en la expresión o teatralismo para crear pena, etc.

 

Esencia Espiritual

En el signo de los peces en su calidad superior encontramos un sutil equilibrio entre la percepción de lo divino y de lo terrestre.

Hay una sensibilidad directa y mística hacia el todo, la cual genera una inacabable capacidad de abnegación, de sacrificio y de esperanza en los momentos más difíciles de lucha contra los obstáculos de la vida.

La receptividad sentimental y musical acerca de los fenómenos cotidianos sublima las emociones y pone unas notas de romanticismo a la vida, provocando la súbita inspiración artística.

De esta forma, el signo de los peces superior mantiene un equilibrio entre sus indescriptibles vivencias y la, a veces, fealdad comparativa del mundo corriente. Por tanto, no se evade de la vida normal, sino que bebe de la miel de lo alto para luego dar amor, ayuda y comprensión a los que la necesitan.

 

Extracto Animal

El signo de los peces en su calidad más grosera es un evadido de la realidad por su ínfima voluntad de ser, de hacer y de existir. Ello le lleva a ser un enfermo mental, un alcohólico o un drogadicto.

También lo podemos encontrar como un falso salvador, un médium desequilibrado, un mentiroso depresivo, un automarginado o un inútil errante.

La autocompasión, la falta de voluntad y el sentimentalismo imaginativo morboso mantienen su mente en un adormilamiento peligroso.

Cualquier chisme o desgracia le sirve de alimento psíquico y el engaño se convierte en otro método para apartar la incómoda realidad de su triste y temerosa conciencia de ser.

Las relaciones son absorbentes hacia los demás y el concepto de lo superior es sólo superstición.

 

Escenas y Ambientes

Bajo el mandato del signo de los peces se sitúan las escenas y ambientes de drogadicción, de alcoholismo, religiosos, místicos, de retiro espiritual, de desequilibrio mental, neuróticos, depresivos, esperanzados, creyentes, piadosos, caritativos, marginados, aislados, faltos de libertad, sentimentalones, sentimentales dulces, sentimentales absorbentes, enfermizos, apáticos, supersticiosos, de brujería, de asistencia a los enfermos, de inspiración artística, de elevación hacia la divinidad, de éxtasis místicos, proselitistas religiosos, de predicación religiosa, etc.

 

Palabra Clave

 

YO CREO

Es la receptividad a lo superior o la superstición ignorante.