Leo

 

Leo

El Signo del León

Los que nacen bajo el signo de Leo se distinguen por su valor, por la fuerza de su constitución física y por su poder recuperativo. Son probos, intrépidos magnánimos, generosos para con sus amigos, impulsivos, ardientes, fieles, afines con los demás y ambiciosos. Aman a su prole y la defienden a toda costa. Son pomposos, arrogantes y llegan a imponerse por su naturaleza a los demás. Conciben sus ideas por lo común en gran escala y casi nunca descienden a mezquindades ni bajezas. Como en el León se advirtieron estas calidades, los sabios de la antigüedad diseñaron en el cielo la figura de esa fiera para marcar la quinta división del zodiaco.

Leo, que rige el corazón del hombre, es el signo regido por el sol, que es el representante típico del poder creador. Y como la mortífera cobra yergue y dilata su caperuza, despertando así la idea del órgano de la procreación, fue venerada y lo es todavía en muchos países como consagrada al sol. Por lo mismo, para representar abreviadamente este signo en la escritura, se empleó una figura convencional de la cobra.

 

Mitología de Leo

En el anterior gajo se relató el segundo trabajo que el rey griego impuso a Hércules. La primera de esas tareas hercúleas (sugeridas por Juno) pertenece a la zona de Leo pues, en ella, habita el gran León de Nemea, el cual fue abandonado en ese lugar por Selene, la diosa de la Luna.

Solo y amargado por su destino, el León llamado Leo empezó a asolar la comarca, lo cual podía hacer fácilmente, pues su piel era impenetrable a cualquier arma. Como rey de los dominios, temido y honrado por todos, el León de Nemea vivía como sus instintos le dictaban, alimentándose de hombres y animales, rugiendo ante la aprobación de quienes lo consentían.

Luego se presentó Hércules, dispuesto a darle muerte. Primero, el joven héroe le disparó sus flechas, pero éstas rebotaban como pajas; luego empuñó su espada de hierro pero, al golpear al León con ella, ésta se partió en dos; aun la colosal maza de Hércules se rasgó cuando alcanzó a rozar el hocico del animal.

Lleno de valor, el forzudo Hércules cayó sobre su presa y, con la fuerza de sus potentes brazos, asfixió a la fiera hasta matarla.

Luego, quitándole la piel al León con las garras de éste como cuchillo, Hércules se cubrió los hombros con dicho trofeo y volvió triunfante a su amo.

La muerte de Leo, el León de Nemea, era algo inevitable, pues Hércules estaba destinado a cumplir con todos los trabajos que le habían impuesto. No obstante, Zeus o, quizás Juno, en reconocimiento al obvio mérito de Leo, le puso entre las estrellas.

Régulus es una de las cuatro estrellas regias, llamada el corazón del León, la cual se encuentra en la constelación de Leo.

 

Dignidades y Debilidades

El Sol es regente de este signo y le hace llegar las cualidades armónicas de la salud, la nobleza y la actividad; y, como notas disonantes, le proporciona orgullo, despotismo y derroche de vitalidad.

Urano se exilia en este signo, dándole los caracteres benéficos de independencia personal, seguridad en el futuro y originalidad creativa; y, como aspectos negativos, le asigna extravagancia, brusquedad en el actuar y excesivo desapego.

Saturno se exilia en este signo igualmente, proveyéndole en su aspecto equilibrado de serenidad, responsabilidad y trabajo; en el desequilibrado le atribuye malicia, materialismo y mezquindad de corazón.

Plutón se exalta en el León, haciéndole llegar los caracteres benéficos de la vitalidad sexual, el afán de autotransformación y la creatividad externa; como puntos disonantes, le transmite los instintos descontrolados, los excesos sexuales y la dureza de carácter.

Mercurio cae en este signo y le hace llegar las cualidades benéficas de la creatividad intelectual, la capacidad de expresión de la individualidad y la claridad de mente; como notas inarmónicas le asigna la falta de ejercicio del pensamiento y de cultura intelectual, así como la superficialidad.

 

Psicología Profunda

La fuerza del León es más centrada en sí misma y constante que la del carnero. La vida de los Leoninos es también autoafirmativa, pero sin tanta demostración externa agresiva, pues ellos son un tanto más tranquilos.

Los seres del León tienen una poderosa vitalidad y un optimismo sano. Ellos se rodean gustosos de personas a las que transmitir su alegría de vivir y de amar. Esto lo hacen sin crear una dependencia hacia los demás.

Los Leoninos tienen un gran sentimiento de su propio valer e importancia o, lo que es lo mismo, una mayor o menor dosis de orgullo. Desde jóvenes aprenden a distanciarse de aquello que es un estorbo para la realización de su alegría de vivir y procuran evitar los pesares propios o combatir los de los demás. Ante todo, no les gusta el sufrimiento ni entienden que haya personas que vivan en un mundo emocional o mental tormentoso.

Los Leoninos, en general, no suelen sufrir muchos cambios de estados de ánimo, sino que se mantienen con una aparente y bienhechora serenidad. Parece que también son bastante indiferentes a las críticas ajenas, pero desde luego que no les gusta hacer el ridículo y, si lo hacen, lo superan con su buen humor.

El Leonino vulgar rebosa también alegría de vivir y autoafirmación, pero ya sus palabras son huecas, pues predomina un excesivo afán de goce, caza de diversiones y una notable falta de responsabilidad. Le encanta que se le demuestre cariño pero luego es soberbiamente desagradecido.

Por ello a su pareja, una vez satisfecha la pasión, la abandona y hasta desprecia. Estos Leoncitos son entonces burlones, con complejo de superioridad, frívolos y autoindulgentes. El Leonino superior, en contraste, es digno y fomenta en sus semejantes la alegría de vivir y de la autoafirmación. En su presencia, todos olvidan sus sufrimientos y se llenan de luz y valor.

Estos superiores del León son optimistas, bienhechores y admiradores del bien y la fortaleza humana.

El órgano regido por el León es el corazón, que bombea la sangre vital a todos los órganos y tejidos.

Los Leoninos desarrollados nunca descienden a bajezas.

 

Motivaciones

El León es demostrativo y trata de evidenciar, enseñar y hasta teatralizar su yo. Tiene habilidad ejecutiva e intenta que los demás lo vean poderoso, valiente y airoso. Por tanto, este signo significa en síntesis el darse a conocer y el ser conocido, todo marcado por un talante pomposo y aristocrático.

El León se relaciona con las formas de gobierno, dirección y conducción. Es actuación, expansión y desarrollo, estando en analogía con todo lo que crece, se amplía, se dilata y se difunde, como con el heredero, el sucesor, el primogénito y el continuador de las glorias de sus mayores. Pero, a veces, le marca la vanidad, la soberbia y el orgullo, pues el deseo del León es vivir y saborear con placer su gran personalidad. Es así que puede ser de una moralidad pervertida y un embriagado por la grandeza y la fama, aparentando defender a los demás cuando en realidad trata de defenderse a sí mismo. Es entonces un verdadero ególatra que rinde culto a su persona y un narcisista que se ofende por su amor propio.

Como contraposición tenemos al héroe que pone ante todo al honor, configurando así al ser voluntarioso y con dominio de sí mismo.

Los Leoninos ejercitan el arte de la simpatía, pues ellos tienen una forma y manera particular de exteriorizar las cosas, que es lo que llamamos estilo, clase, línea, etc. El resultado de esta simpatía es la relación armónica con los demás y la satisfacción personal que los Leoninos experimentan, todo lo cual abre las puertas de la amistad y no las cierra nunca. Este es un reinado de poder al que todos se someten con agrado, pues la simpatía y la sinceridad despiertan la solidaridad y la adhesión. El ideal máximo de un Leonino desarrollado sería la libertad y el respeto, todo guiado por un sentido moral digno y noble. El sentido creativo del León es también marcado, pues ellos se descubren a sí mismos en el hacer, es decir, en las obras que ellos crean o en las que participan, pues éstas son como hijos a los que los Leoninos dan todo lo que tienen.

 

Conductas Primordiales

Los Leoninos suelen ser el punto central en las reuniones caracterizándose por su generosidad y por una fuerte atracción hacia el otro sexo.

Su ideal es la nobleza y, a veces, parecen arrogantes. Son dramáticos, de autoridad y responsabilidad.

 

Significado Cíclico en la Naturaleza

Alude en la naturaleza a la plenitud y a la culminación del fruto bajo el brillante sol.

En lo psicológico, se refiere a la afirmación de la individualidad, de la voluntad y la conciencia del yo, representando por otro lado a la parte más noble del instinto.

La fuerza Leonina puede ser tanto la del animal fiero e indomable que no controla su fuerza como la del hombre adulto, socializado y sublimado.

Las personas del León son atléticas, fuertes, sanas, confiadas, felices y naturales. Tienen audacia, sed de conquista y de dominio, porte, sobreestimación de sí mismos, etc. Son altivos, magnánimos, necesitan prestigio y se mueven por ambición realizadora.

Puede ser que su yo se inflame persiguiendo un prestigio social de forma exhibicionista, por lo que entonces se convertirán en actores que no viven sino para su público, queriendo ser apreciados y admirados ante todos.

Pueden ser hercúleos buscadores de la grandeza material o apolíneos idealistas, hombres de la acción y el honor. En este segundo caso, son artistas creativos que han disciplinado su sol interior y manifiestan en sus obras la belleza organizada y esplendorosa.

 

Psicología Superficial

Sirven para directores y no para subalternos.

Su corazón es grande y ardiente, no habiendo sacrificio que no puedan hacer por las personas que aman.

La fuerza de voluntad es notable para luchar contra todos los obstáculos que se les presentan. Son fijos y consecuentes con los ideales, trabajando con entusiasmo por ellos. No suelen dejar las cosas a medias.

Los Leoninos desequilibrados son infieles en el matrimonio y en la amistad, careciendo de escrúpulos para hacer cualquier vileza. Aun así, siempre se muestran magnánimos con sus enemigos. Son prácticos en sus ideales pues, en vez de hablar de ellos, prefieren vivirlos. Tienen una naturaleza amorosa muy fuerte, a la vez que ardiente y sincera.

Son filántropos y siguen los impulsos del corazón en lo que se refiere a la simpatía. Consiguen influir a mucha gente irradiando un calor como el del sol.

Si no se controlan a sí mismos son pasionales y libertinos.

Pero, por otro lado, pueden tener gran energía espiritual, lo cual les hará progresar muy rápido en su transformación interna. Como posibles profesionales tenemos: altos cargos públicos, joyeros, orfebres y escritores de comedias dramáticas.

No les gusta lo mediocre.

Los espectáculos y la pedagogía están bajo su fuerza, pues son el símbolo de la socialización.

Es el signo del amor y la autoridad con respecto a los hijos.

En este signo poco hay escondido o que no pueda demostrarse.

Es, por lo tanto, glorioso y luminoso.

El carácter es vigoroso, de fuertes pasiones y ambicioso. El tipo puro (León al cien por cien) puede buscar tanto el amor puro como las pasiones vulgares.

El signo se relaciona con las obras titánicas, tanto basadas en la majestuosidad como en la vanidad.

Puede haber tanto una inclinación por un ideal como por fuertes pasiones pero, en ambos casos, hay desdén por los rodeos, la obscuridad y la traición.

Hay necesidad de vencer y de superar los obstáculos.

El signo avanza por meritos propios y quiere hacerlo todo grande.

Suele decir lo que piensa, por lo que no es difícil saber de qué lado está.

El alterna su valor para defender lo que hace con su afán de exhibir lo que considera sus virtudes.

 

Características Mentales

La inteligencia es amplia e idealista, intrépida y ambiciosa, clara y de acción inmediata, activa y creativa, lucida y triunfante, etc.

 

Características Sentimentales

Hay una propensión a amar muy fuerte y, a veces, pasión basada en una fuerte atracción física.

En sentido benéfico, hay gran vitalidad sexual, a la vez que un amplio y noble corazon.

Es importante que el orgullo no sea herido.

 

Descripción de su Físico

Hombros fuertes y anchos; tórax y brazos más desarrollados que el abdomen y las piernas; boca firme de labios gruesos bien formados; ojos grandes y mirada intrépida; cabellos a veces rubios; andar erguido, resuelto y solemne.

 

Descripción de su Psiquis

Características armónicas: confiado, tranquilo, fiel, magnánimo, constante, intrépido, noble, enérgico, simpático, franco, optimista, rico en su vida emocional, hidalgo, digno, exteriorizador y vital.

Características inarmónicas: ostentoso, orgulloso, vano, despótico, infiel, cruel, vanidoso, arrogante, dramático, pasional, juerguista y con demasiado gusto por la gloria y los honores.

 

Descripción de su Mente

Características armónicas: creativo, con talento organizador, sintético, audaz, dirigente, pedagogo, buscador de la verdad e idealista.

Características inarmónicas: con sobreestimación de sí mismo, desorganizado, vago en el mando, obscuro en sus ideales, atrevido, ambicioso, ocioso y fanfarrón.

 

Profesiones Afines

Altos funcionarios del estado, ministros, deportistas, decoradores, sociólogos, psicólogos, empresarios, biólogos; personajes públicos como alcaldes, gobernadores y concejales, profesionales del mundo del entretenimiento y la diversión; cines, salas de fiestas, espectáculos, etc.

 

Línea de Desarrollo Espiritual

Afecto, soberanía, principio de vida, energía estable, poder, voluntad para el mando, dignidad, autoexpresión, creatividad, confianza en sí mismo; exteriorización del yo para ganar reconocimiento social y mayor autoconfianza; firmeza, conciencia y autoridad.

 

Explicación Esotérica Complementaria

El signo del León es un símbolo de poder y luz como, por otro lado, de ambición, orgullo desleal y despotismo.

Este signo puede usar su enorme energía y vigor de forma creativa y autoconsciente, o bien, dirigirla a un ocio instintivo que le desgasta su propia vitalidad.

La polarización del signo la vemos en los siguientes pares de opuestos: nobleza generosa o teatro del honor y la dignidad; luminosidad en la voluntad y la conciencia o abandono de sí a las "locuras del jolgorio"; don de mando patriarcal o jefatura preponderante y ostentosa; idealismo práctico o practicismo sin ideales; optimismo sano y divertido o fanfarronería en el centro de la reunión; amores nobles o mezquindades del corazón; amor por los hijos o desprotección a los mismos; creatividad material, artística e idealista u ociosidad no creativa; vigor sexual controlado o imprudencia sexual; reconocimiento social merecido o medallas perseguidas sin ética ni estética; individualidad fuerte o fuertes cóleras, etc.

 

Esencia Espiritual

El signo del León es activo y osado, tomando su fuerza de una individualidad poderosamente desarrollada. Con su sinceridad aplasta a las fuerzas obscuras y, con su autoconfianza, espanta de sí cualquier pensamiento de cobardía.

Predomina un fin entroncado directamente con la realidad y no con propósitos utopistas o irrealizables.

Su energía sexual y su vitalidad total están sumamente desarrolladas, por lo que necesita crear y hacer obras o hijos artísticos, pedagógicos y físicos, además de llevar a cabo un liderazgo noble y espiritual y hacer llegar su luz a los demás. Un reinado de nobleza, verdad, grandeza y exento de mezquindades es el que pretende el signo del León.

Es enemigo de las traiciones, los cinismos y las bajezas de todo tipo, a los que combate sin tregua con sus armas: la verdad, la fortaleza y la sinceridad.

 

Extracto Animal

La vitalidad se derrocha en diversiones fútiles y vanas, correrías sexuales y búsqueda del poder en alguna faceta de la vida.

La soberbia, el orgullo y la falta de humildad se enturbian aun más al juntarse con el egoísmo jactancioso y ostentoso. La nobleza es sustituida por ataques y defensas sucios en la consecución de las metas instintivas: especulación económica, amoríos y reconocimiento social.

La naturaleza es rebelde, individualista, egocéntrica y dictadora.

No es rara la cólera cuando los movimientos del destino no van acordes a sus pretensiones personales pudiendo, en algunos casos, llegar esa ofuscación a ser violenta.

 

Escenas y Ambientes

Influenciados por el signo del León están las escenas y ambientes de noviazgo, de relaciones sexuales superficiales, de relaciones con los hijos, de creatividad artística o intelectual, de diversiones, de amoríos, de situaciones públicas, ostentosas, teatralistas socialmente, de reconocimientos públicos, de poder material, de gobierno o mandato, de abuso de poder, de amor por los hijos, de desatención a los hijos, de ocio sano y vital, de juergas desenfrenadas, deportivos, de hobbies físicos o deportivos, etc.

 

Palabras Clave

 

YO OSO

Indica la valentía y la lucha por un ideal, al igual que la osadía temeraria.

YO HAGO

Es el símbolo de la actividad y la creatividad vital o del desgaste por el exceso de exteriorización.