Exfoliación

ExfoliaciónLos pies deben ser exfoliados regularmente, al menos dos veces por semana, para evitar que se formen endurecimientos o callosidades. Puedes convertir la exfoliación en una costumbre, si cada vez que sales de bañarte tallas tus pies con una lima o una piedra pómez. Frótalos suavemente con movimientos circulares para eliminar todas las células muertas y las callosidades.