Tipos de Cabello

Por sus características, el cabello se divide en:

Cabello Seco

Tratamiento de 3 Aceites

1 a 2 cucharadas de aceite de almendras dulces
1 a 2 cucharadas de aceite de oliva
1 a 2 cucharadas de aceite de ricino

La cantidad de cucharadas va a variar de acuerdo al largo y a la cantidad de cabello. Pon especial atención en que la mezcla sea por partes iguales. Mezcla muy bien los aceites y entíbialos, aplícalo de las puntas hacia arriba sin llegar al cuero cabelludo dando un ligero masaje, déjalo actual al menos 30 minutos. Lávalo con tu shampoo de costumbre y déjalo secar al natural, no utilices secadora de pelo.

El cabello seco generalmente proviene de un cuero cabelludo seco, es decir, con escasa producción sebácea. Aunque en ocasiones nosotras mismas nos encargamos de resecarlo con el uso de tintes, permanentes, reflejos o luces, decoloraciones, la secadora, el sol y lavado diario. Este tipo de cabello se caracteriza por verse opaco, sin cuerpo, quebradizo, áspero al tacto y en ocasiones hasta encrespado. Si tu cabello tiene estas características es importante poner especial atención en su cuidado para que recobre lo que ha perdido, y puedas lucir una cabellera llena de brillo y cuerpo, que al tacto se sienta sedosa y no se enrede fácilmente, por ello es necesario que apliques tratamientos por lo menos una vez por semana para prevenir que se siga resecando.

Para el cabello seco te recomendamos las ampolletas de aceite caliente, existen varias marcas, y se aplican sobre el cabello limpio y húmedo. Sigue las instrucciones del fabricante para su uso correcto. También puedes utilizar las cremas reparadoras. Estas se aplican sobre el cabello húmedo y limpio, se dejan actuar unos minutos y se les aplica terapia de calor. Pregunta a tu estilista si te puede aplicar una y veras que los resultados son sorprendentes.

Procura despuntarlo por lo menos una vez cada dos meses, para evitar la aparición de la orzuela y el aspecto maltratado. Al cepillarlo comienza por las puntas para que no se te rompan y una vez que ya no tengan nudos, cepíllalo como de costumbre.

 

Cabello Normal

Abrillantador de Limón

1/4 taza de jugo de limón
1/2 taza de agua

Revuelve los ingredientes y utiliza esta agua como enjuague final.

Es aquel que no tiene una producción sebácea abundante, ni escasa, tiene una apariencia sana, con brillo y cuerpo, se siente sedoso al tacto. Si tienes la fortuna de poseer un cabello sano, por favor cuídalo para conservarlo.

Evita el uso excesivo de secadoras y utensilios eléctricos, procura no exponerlo demasiado al sol y no abuses de los productos químicos como los tintes o los permanentes.

Despúntalo regularmente y aplícate algún tratamiento por lo menos cada 15 días. Para este tipo de cabello existen cremas hechas a base de hierbas, algunas se aplican sobre el cabello húmedo y otras sobre el cabello seco, se dejan actuar durante unos minutos y se enjuagan.

 

Cabello Graso

Este tipo de cabello se caracteriza por tener una excesiva producción sebácea en el cuero cabelludo y las puntas generalmente son secas. Las causas de tener un cabello graso varían, desde la alimentación o problemas hormonales, hasta el abuso en el uso de productos químicos como tintes y permanentes.

No te preocupes, tener el cabello graso no es una maldición, hoy en día hay shampoos muy efectivos que controlan la grasa sin dañar el cuero cabelludo. También existen tratamientos para este tipo de cabello, pero ten cuidado de que no sean grasos sino humectantes como las cremas y reparadores a base de hierbas, que son muy efectivos y te ayudarán a mantener tu cabello sano. Trata de no darte masaje en exceso en el cuero cabelludo para no excitar los poros y así evitar que éstos segreguen más grasa. Es un gran mito el pensar que lavar el pelo en exceso evitará la grasa, lávalo diariamente, pero no en exceso porque lo puede hacer verse sin vida y marchito, lo grasoso es el cuero cabelludo, no el pelo en sí.