Se caracterizan por enfatizar en las contracciones de los músculos, sin estiramiento, sino relajación. Se basan en una presión o tracción constante e insuperable por seis segundos sin mover el cuerpo ni reducir la intensidad.
- Presión de Manos
- Con dos paredes de cada lado, nos colocamos con las piernas abiertas en posición erecta y posicionamos las manos en ambas paredes a la altura de los ojos. Empujamos las paredes por seis segundos sin detenernos, bajamos y relajamos. Repetimos bajando ahora las manos a la altura de los hombros, y así hasta llegar a la altura de la cintura.
- Presión en la Pared
- Delante de una pared, con las piernas juntas y la espalda derecha colocamos las palmas en la pared con los brazos ligeramente más arriba de los hombros. Presionamos como si quisiéramos juntar las manos, seis segundos y relajamos.
- Presión Interna
- Sentadas en una silla con el respaldo frente a nosotros, ponemos las manos a cada lado del respaldo y presionamos hacia adentro.
- Presión Externa
- Con la misma postura que el ejercicio anterior, hacemos ahora fuerza hacia al exterior, como si quisiéramos romper en dos el respaldo.
- Jalar hacia Arriba
- Nos sentamos en el extremo de una silla y con ambas manso agarramos el borde y jalamos doblando levemente los codos.
- Presión hacia Arriba
- Acostadas boca arriba extendemos los brazos de lado con las palmas boca abajo. Empujamos lo más que podamos con las palmas los 6 segundos y relajamos.
- Presión hacia Dentro
- Boca arriba, acostadas colocamos los brazos hacia abajo y presionamos con las palmas boca abajo tocando los muslos.
- Presión hacia Abajo
- Acostadas boca abajo colocamos los brazos extendidos lateralmente y apoyamos las palmas en el piso. Con los codos un poco flexionados presionamos hacia abajo.


